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Incidencia

Los avances políticos registrados en materia de derechos en Uruguay han sido resultado del trabajo y la demanda histórica de las organizaciones sociales; hoy, una vez conquistados, también de ellas dependerá su defensa, continuidad y profundización.

El largo proceso para lograr cambios legales sobre aborto, matrimonio entre personas del mismo sexo, el respeto a la diversidad sexual y la identidad de género, entre otras transformaciones, han sido posibles desde la incidencia social. La construcción de alianzas muy fuertes entre organizaciones feministas, movimiento de mujeres y otros movimientos sociales de larga historia y fortaleza en el proceso de redemocratización del país, es de los hechos más importantes en el proceso de cambio cultural además del legal. Estas reivindicaciones se convirtieron en una demanda ciudadana integrada a la de derechos sexuales y reproductivos en tanto derechos humanos.

MYSU es una de las organizaciones que lidera la campaña por la salud y los derechos sexuales y reproductivos, siendo reconocida por los múltiples actores como referencial en este campo.

Se han generado estrategias y desarrollado diversas acciones y campañas con el propósito de ampliar la base social de apoyo a estas demandas e influenciar el debate político y legislativo para la aprobación de leyes de respeto y reconocimiento de estos derechos, sin discriminaciones.

Las acciones de MYSU están sustentadas en los acuerdos, demandas y propuestas vertidos en la Agenda de las Mujeres 2004 y 2009 de CNSmujeres y en la Plataforma Ciudadana en Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos de 2014 que cuenta con un centenar de adhesiones por parte de organizaciones sociales, gremiales e instituciones de todo el país.

Estos documentos son la expresión de nuestro compromiso para generar los cambios sociales, políticos, económicos y culturales que Uruguay necesita, en pos de democratizar las relaciones de poder a nivel interpersonal, a nivel de las parejas, de los núcleos familiares, de la vida comunitaria y barrial, al interior de las organizaciones sociales, a nivel de las estructuras religiosas, a nivel de los partidos políticos, a nivel de los sindicatos; también en las instituciones del Estado, en las instituciones educativas, y en el ejercicio del gobierno nacional, departamental y municipal.

MYSU trabaja día a día bajo estas propuestas políticas que se han elaborado desde la convicción de que el respeto y las garantías para el ejercicio de los derechos humanos debe ser el cometido orientador de la transformación política y social.

Queremos que todas las personas, desde las diversas edades, razas, etnias, culturas, géneros, idiomas, orientaciones sexuales, capacidades, creencias, y sea donde sea que les haya tocado o hayan elegido vivir, tengan las mismas oportunidades para desarrollarse.