Multimedia

Noticias

El aborto abre un nuevo frente de polémica en la campaña electoral.

Publicado el 16/11/2009

A pocos días de finalizar la carrera hacia el balotaje que definirá al próximo presidente de la República, surgió un nuevo punto de controversia entre oficialismo y oposición cuando José Mujica y Danilo Astori anunciaron que no pondrán obstáculos ante una ley que despenalice el aborto. El diputado nacionalista Javier García, contrario a la iniciativa, dijo que “no es compartible que se utilicen estos temas con el objetivo de juntar algunos votos”, consideró que el anuncio de la fórmula frenteamplista provoca división en la sociedad e instó a buscar políticas para la protección de la mujer y las madres embarazadas. Por su parte, la senadora socialista Mónica Xavier señaló que el aborto debe ser el último recurso a emplearse pero que una mujer que necesite interrumpir su embarazo debe tener la protección sanitaria y de derecho para hacerlo. “No hay nada peor que no decir lo que uno piensa en una campaña electoral”, remarcó.

EMILIANO COTELO: Este viernes, José Mujica y Danilo Astori dejaron claro que, en caso de un segundo gobierno del Frente Amplio (FA), darán vía libre a una ley que despenalice el aborto.

El anuncio de la fórmula del oficialismo ocurrió durante un encuentro con ONG de mujeres. En esa ocasión Mujica y Astori recordaron que hace un año votaron en el Parlamento el proyecto de ley de Salud Sexual y Reproductiva que luego fue vetado parcialmente por el presidente Tabaré Vázquez.

Aquel veto fue saludado en su momento por el Partido Nacional (PN). Por eso, no es extraño que ahora que el FA replantea la idea original, la fórmula integrada por Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga salga a marcar su discrepancia de plano.

Lo cierto es que sorpresivamente la despenalización del aborto se incorporó de manera destacada a la campaña previa al balotaje. Incluso la ONG ProVida, contraria al aborto, decidió organizar una marcha el lunes 23, una semana antes de la segunda vuelta.

Ante esta novedad que se instala en la agenda electoral, hoy les proponemos abordar este asunto por la vía del debate. Un debate entre dos médicos.

***

EC – Estamos con la senadora del Partido Socialista (PS), FA, Mónica Xavier, y con el diputado de Alianza Nacional, PN, Javier García.

Senadora Xavier, ¿por qué se decide hacer este anuncio, en un tema tan controvertido, a menos de dos semanas del balotaje?

MÓNICA XAVIER: Justamente, el viernes era una de las instancias de “El Frente escucha”, y así como ha habido otros temas en estas instancias, el viernes les tocaba a organizaciones de mujeres. Hubo mujeres rurales, mujeres de la sociedad civil, mujeres de otras áreas de interés nacional, y este tema, como no podía ser de otra forma, estuvo presente, ante lo cual en la respuesta ambos integrantes de la fórmula, habiendo sido votantes de la ley de Derechos Sexuales y Reproductivos que contenía la despenalización del aborto, dieron su opinión.

Pero creo que hubo una cierta tergiversación de qué implicaban las palabras dichas, en primer término el reconocimiento de que si siendo legisladores hace poco tiempo, un año nomás, votaron el proyecto integralmente, desde el Ejecutivo no utilizarían recursos que inhibieran la decisión del Parlamento. No anteponían su rol del Ejecutivo a este tema, sino que reconocían la necesidad de que fuera debatido, y en esto la derecha la tiene el Parlamento, como todos sabemos.

EC – Esa es una puntualización que Mujica quiso hacer especialmente ayer de mañana, cuando junto con Astori estuvo en el programa de canal 4 “Uruguay decide”. Allí aclaró que en un segundo gobierno del FA no habría una iniciativa del Poder Ejecutivo en esta materia.

MX – Es que sin duda este es un tema complejo, polémico, que implica un corte transversal de las organizaciones políticas. Sería muy extraño que este tema no estuviese en esta legislatura, porque estuvo en todas las legislaturas desde la reapertura democrática hasta el presente, y hubo integrantes de todas las colectividades políticas que firmaron proyectos de ley para despenalizar el aborto o para regularlo de una manera diferente. La gran ventaja que va a tener este tema en esta legislatura es que ya tenemos una ley integral, que es como siempre quisimos debatir este tema, porque sin duda un punto que nos une con el doctor y colega Javier García es la necesidad de que el aborto sea el último recurso, que eventualmente haya una serie de aspectos, en los que coincidimos, como la prevención, la educación, para que se prevengan estas situaciones.

EC – Cuando usted menciona el nuevo escenario, el de un segundo gobierno del FA, alude a las diferencias que habría, pero se olvida de una muy importante: no va a estar como presidente Tabaré Vázquez, que sí vetó el proyecto anterior.

MX – Sí. Pero además ocurrió otro hecho, que en el debate del programa del FA en el último congreso el tema se incorporó; no había estado formalmente incorporado en anteriores programas.

EC – Esta vez es posición de todo el FA, entonces.

MX – Reconociendo que sobre este tema siempre hay objeción de conciencia, porque hay varios compañeros de diferentes sectores –no necesariamente los de origen cristiano, porque hay compañeros de origen cristiano que están a favor de una regulación diferente–, la orientación política es a regularlo despenalizándolo en determinadas circunstancias. Como usted bien sabe, quienes defendemos una regulación diferente siempre hemos dicho que en contra de la voluntad de la mujer debe seguir siendo delito. Es un tema que requiere mucho debate, mucho consenso para ser lo más precisos posible pero adecuarnos a una realidad en la que por más penalizadas que estén estas prácticas hoy los procedimientos son químicos. Entonces no podemos desconocer una realidad, por un lado de una práctica muy extendida, y por otro lado de una práctica que, dados los avances científicos, ha sufrido transformaciones muy grandes en el último tiempo, y por tanto legislar en ese sentido implica conocer esos elementos.

EC – Diputado Javier García, ¿cómo observó usted desde el PN estos anuncios que hicieron Mujica y Astori el viernes, con los otros elementos que agregaron durante el fin de semana?

JAVIER GARCÍA: Lo primero decirle que es ciertamente sorpresivo. Pero aparte creo –sin usar calificativos–, no compartible. Uno podría decir ciertamente penoso, pero no es compartible que se utilicen estos temas con el objetivo de juntar algunos votos. Me parece que estos no son los temas en los cuales uno pueda centrarse, porque aparte tengamos en cuenta que este tema fue voluntariamente ingresado a la campaña electoral por la fórmula que encabeza Mujica el viernes pasado, creo que presionado por algunas organizaciones. Y motivó que en tres días, viernes, sábado y domingo, el senador Mujica tuviera tres posiciones diferentes. Habrá visto que hoy en el diario se plantea que el viernes hubo una posición inicial de la fórmula del FA –de Mujica– de tener la iniciativa en la materia; el sábado aclaró que en verdad no era tener la iniciativa, que no iban a tener la iniciativa, y hoy plantea el plebiscito. En tres días tres posiciones.

Yo creo que lo mejor no es tratar de buscar votos con este tema, porque este tema divide profundamente a los uruguayos en áreas que son muy sensibles. Y que lógicamente, como decía la senadora, requieren mucho debate, mucho diálogo y mucho consenso. Todos sabemos que en 15 días, en el fragor de una campaña electoral, es imposible que se tenga ese tipo de tranquilidad. Ayer hubo una frase muy fuerte de Mateo Méndez que aparece en El País de hoy: “Si el anuncio tiene como objetivo recaudar votos, estaríamos ante algo muy triste”. La verdad que es una frase fortísima, que compartimos. No se debió haber ingresado en ese camino.

EC – Pero una vez que el tema apareció, ¿el PN piensa incluir esta diferencia con Mujica-Astori como una cuestión relevante en lo que queda de la campaña?

JG – Notoriamente el senador Mujica es uno de los dos eventuales futuros presidentes, así que un tema incluido en la agenda voluntariamente requiere que se exprese una opinión. Aparte hay un elemento de politización de la campaña con este tema a la interna por parte del senador Mujica, porque, como bien decía usted, este tema motivó un veto presidencial, el veto del presidente Vázquez, por razones constitucionales y científicas, pero al mismo tiempo motivó la renuncia del presidente Vázquez a su propio partido en una carta que remitió al PS el 4 de diciembre que tengo frente a mí, que incluso dice que renuncia por un artículo o por una declaración del PS en la que decía que mandataba a sus legisladores a que al inicio del próximo período legislativo presentaran nuevamente el proyecto de ley. Es decir, una posición muy fuerte del presidente Vázquez.

Lo que hizo el senador Mujica en esta instancia fue quebrar, buscar un punto de diferenciación profunda en un tema que ha sido realmente fuerte. A 15 días de la elección estos no son los temas que se deben poner para juntar votos, es profundizar el enfrentamiento, profundizar la división, en vez de buscar caminos –con un nuevo Parlamento, como va a haber, renovado en muchos sentidos– de abordar algo positivo. ¿Qué cosas positivas? Si estamos de acuerdo en la defensa del derecho a la vida, pongámonos de acuerdo en políticas que hagan a la cobertura, a la protección y al cuidado desde el punto de vista sanitario y de todos los aspectos complejos que tiene, de la mujer y de las madres embarazadas.

EC – Me dejó pensando, ¿por qué dice que no le parece razonable incluir en la campaña temas que dividen tanto? Si hay en esta materia efectivamente un corte entre lo que tiene incluido en su programa el FA y lo que tiene incluido el PN en sus documentos desde la declaración de principios, ¿por qué no va a ser este un tema en el que convocar a la gente a reflexionar y a optar por uno o por otro? Estamos ante un plebiscito de algún modo, entre dos opciones, estamos ante una segunda vuelta, un balotaje, ¿entonces?

JG – Sabemos todos que este es un tema que divide profundamente a la sociedad. Usted no puede proclamarse dialoguista y simultáneamente adoptar radicalmente una posición que sabe que lo enfrenta a buena parte de la sociedad. Es una contradicción insalvable, todos los días escuchamos al senador Mujica hablando de la posibilidad del encuentro de los uruguayos, del diálogo, etcétera, pero plantea este tema, dice “yo voy a actuar así”, punto. Y sabe que ese actuar así lo enfrenta con una parte muy importante de la sociedad. Yo le diría que Uruguay se divide profundamente en este tema, entonces si se es dialoguista en serio se deben encontrar no aquellos temas en los que estamos todos de acuerdo, porque si estamos de acuerdo no hace falta diálogo, sino aquellos en los que pensamos diferente para ver qué posibilidades tenemos de encuentro.

EC – Ahora vamos a pasar a intervenciones más breves de cada uno.

Senadora Xavier, ¿qué dice a propósito de esta objeción que formula el diputado García? ¿Usted no llegó a pensar que puede ser un riesgo para el FA introducir este tema en este momento?

MX – No hay nada peor que no decir lo que uno piensa en una campaña electoral. Dejar temas sin dar opinión, cuando además se ha sido protagonista de hechos tan recientes, y camuflarse, no ha sido la actitud que ha tenido esta fuerza política, y en particular estamos en esta campaña electoral, estos candidatos se presentan ante la ciudadanía. Son temas que importan.

EC – En particular, implica el riesgo de un nuevo roce con el presidente Vázquez, con quien Mujica tuvo ya más de un roce y con quien se supone que se va a sacar una foto hoy en la inauguración del parque Líber Seregni. Y acá se vuelve a poner sobre la mesa una diferencia.

MX – Sin duda. La diferencia existió, fue muy fuerte, como recordaba el diputado García, para los socialistas fue fuerte y dolorosa, ya que motivó su alejamiento del partido. Pero en esto no se puede engañar, no se puede decirle a la gente lo que uno no piensa. Acá no hay búsqueda de votos, lo que hay es claridad frente a un tema que importa. Es cierto, divide aguas, por eso quienes estamos en el sistema político debemos contribuir a que no se genere un tsunami con el debate de este tema, sino que todos pongamos racionalidad, reconozcamos cuál es la realidad de hoy y no digamos “frente a esto somos radicalmente opuestos y pongamos leyes superpenalizantes”, cuando cualquier mujer puede recurrir a los procedimientos químicos actuales e interrumpir su embarazo.

EC – Diputado García, ¿en el caso del PN la posición es homogénea en contra de la despenalización del aborto? ¿Todo el partido está en esa?

JG – Yo no puedo invocar a todo el partido, sería un atrevimiento, el partido es muy grande como para que uno pueda invocar lo que piensan todos. Sí puedo invocar lo que dice nuestra carta de principios en materia de defensa integral del derecho a la vida. No puedo decir qué piensa cada uno, sí puedo decir qué es lo que sostiene el ADN de nuestro partido –vale el término ADN en este caso más que en ningún otro– y es la defensa integral del derecho a la vida. Pero al mismo tiempo creo en una actitud moderna, de futuro.

EC – Se lo preguntaba porque, de hecho, las veces que este tema se trató en el Parlamento ha habido algunos legisladores del PN que terminaron acompañando la despenalización.

JG – Existieron, como existieron en el período pasado diputados y senadores del FA que estuvieron en contra, incluso ministros. ¿Recuerda lo que fue el proceso?

EC – Sí, el tema corta todos los partidos.

JG – Pero hay posiciones predominantes.

EC – En el caso del PN la posición predominante es contra la despenalización del aborto.

JG – Por supuesto; y una visión moderna. La visión moderna es no estancarnos en un tema que es solo una parte del problema y que nos divide, sino ver si el sistema político se puede encontrar en posiciones de avanzada en materia de protección y solidaridad social. Si faltaban argumentos para sostener la posición que estamos sosteniendo, yo le agrego uno, de la página 4 del diario El Observador de hoy. Es un informe del demógrafo [Juan José] Calvo, uno de los demógrafos más importantes que tiene Uruguay, que dice lo siguiente: “En 1950 de cada 1.000 latinoamericanos 13 eran uruguayos; hoy de cada 1.000 latinoamericanos 5,6 son uruguayos”. Es decir que hoy hay menos de la mitad de uruguayos cada 1.000 latinoamericanos, tenemos una tasa de natalidad negativa, y se está anunciando que para los próximos años las autoridades de la enseñanza proyectan una reducción de la población en Uruguay.

Este es el tema que desafía el uruguayo, el tema demográfico, porque es un tema de existencia como nación. Entonces, si esto es así, y es así porque la ciencia, la academia lo ha estudiado, ¿no habrá posibilidades con la senadora Xavier –con quien tenemos una relación de respeto mutuo desde hace añares– y colegas de ella, colegas amigos, de juntarnos para diseñar políticas de prevención y de custodia a la mujer embarazada? No sentarnos en el tema que nos divide, sino juntarnos en el tema que nos une. Si compartimos el derecho a la vida y si compartimos que Uruguay necesita más nacimientos, porque tiene un problema que lo desafía como nación, veamos de qué forma lo podemos facilitar.

***

EC – El proyecto de ley de Salud Sexual y Reproductiva decía en el comienzo de los capítulos que luego fueron vetados por el presidente Tabaré Vázquez:

“Artículo 7. En el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos que reconoce y protege la presente ley, toda mujer puede decidir la interrupción de su embarazo durante las primeras doce semanas de gravidez, en las condiciones que determina el artículo siguiente.

Articulo 8. Para ejercer el derecho reconocido en el artículo anterior, la mujer alegará ante el médico circunstancias derivadas de las condiciones en que ha sobrevenido la concepción, situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias, que a su criterio le impidan continuar con el embarazo en curso.

Su voluntad deberá quedar asentada en el consentimiento previo informado, diseñado específicamente a tales fines”.

Y sigue, porque son varios los artículos vetados.

Senadora Xavier, si pensamos en el próximo período de gobierno, en el que el FA ya tiene asegurada su mayoría en el Parlamento, ¿qué hay que imaginar? ¿Que se va a ir por este mismo camino, que se va a proponer un proyecto con este mismo texto, o que se va a intentar un acuerdo?

MX – No, sobre estos temas la responsabilidad de cualquier legislador siempre es buscar el más amplio consenso sin desvirtuar el objeto. Hay un amplio margen de consenso en la preocupación que exponía el diputado García en cuanto a darle apoyo a la mujer embarazada que tiene dificultades para proseguir con ese embarazo si así lo desea y se trata de situaciones económicas. Pero también hay un campo en donde a la mujer debe reconocérsele la autonomía para decidir si puede o no proseguir con ese embarazo. Y eso acotado en el tiempo, a nuestro juicio, como planteábamos en el proyecto de esta legislatura. Siempre la búsqueda del texto requiere consensos.

EC – Pero si no se busca el consenso vamos a tener otro enfrentamiento. Tengo la impresión de que tenemos dos grandes posibilidades: una, que el presidente de la República sea Mujica, entonces el FA podría sacar adelante un texto propio, que no sería vetado, quedaría firme, pero seguramente sería objeto de una campaña de recolección de firmas para intentar derogarlo; ya está anunciado.

MX – Sí, ese es un escenario muy probable.

EC – Y si el presidente fuera Lacalle y el FA siguiera adelante con su proyecto, ahí la probabilidad del veto es muy alta. Entonces, ¿no hay obligatoriamente que ir en busca de un entendimiento?

MX – Creo que sí, pero es muy difícil, hay un punto irreconciliable en esta materia. Puede haber algún mecanismo en el cual haya alguna iniciativa popular al respecto, pero siempre termina pasando por el Poder Legislativo y la promulgación del Ejecutivo. La enorme diferencia que tiene tratar este tema con el marco de una ley de derechos sexuales y reproductivos ya aprobada es que la integralidad del tema está dada por este cuerpo legal ya existente. Si no, hacemos muy en blanco y negro una realidad en la que estamos de acuerdo; no estamos de acuerdo en el aborto, pero unos estamos de acuerdo en penalizarlo de una manera diferente, solo cuando es en contra de la voluntad de la mujer, y otros, como el diputado García, están dispuestos a penalizarlo en todas las hipótesis. Nosotros queremos cambiar esa realidad y entendemos que se podría hacer un plebiscito previo, pero no les daría mandato a los legisladores, se podría tomar una iniciativa popular que luego recorrería los caminos del Parlamento y el Ejecutivo para su promulgación definitiva. O se podría tomar el camino legislativo, como hasta ahora, y sin duda habrá un porcentaje de población que recurra contra esa norma como lo ha habido contra otras normas.

EC – Diputado García, ¿comparte el análisis sobre cuáles son los caminos posibles?

JG – No, porque niega la posibilidad de encontrarnos en lo positivo. Lo positivo son las políticas de protección a la mujer y a la mujer embarazada, sobre todo en situación de riesgo social. La senadora busca el enfrentamiento y yo busco la posibilidad de encontrarnos en lo más importante. Creo que no coincidirá la senadora con lo que el senador Mujica dijo hoy en la prensa, que la mejor forma de defender la vida es despenalizar el aborto, cosa descabellada, no tiene sustento ninguno.

EC – Es un hecho que mientras el aborto está penalizado, hay una enorme cantidad de mujeres que de todos modos proceden a abortar, y muchas de ellas tienen que hacerlo en las peores condiciones, con riesgo para su propia salud tanto de secuelas como directamente de perder la vida.

JG – Dos cosas. Primero, el PN votó la ley de Salud Sexual y Reproductiva, así que no estamos hablando de las políticas de estímulo a los derechos sexuales y reproductivos; eso está, creo que fue votado por unanimidad, no se lo podría decir con exactitud porque no me acuerdo, pero sí le puedo decir cuál fue la actitud nuestra con respecto a la ley, y la diferencia fue en el caso del aborto. En esa discusión yo presenté estudios oficiales de este Ministerio de Salud Pública (MSP) que cambian radicalmente el enfoque de lo que comúnmente se dice en forma pública, sosteniendo que la principal causa de la mortalidad materna en Uruguay es el aborto espontáneo. El aborto espontáneo como causa de mortalidad materna en Uruguay no llega al 10% de las causas de muerte de la mujer embarazada, una de cada 10 es debido a esto, nueve de cada 10 se deben a otras causas médicas. Pero también digo inmediatamente: una vida alcanza; no es un tema de cantidad, es un tema de calidad. Una vida alcanza para que nos pongamos a trabajar. La diferencia es si trabajamos para defender una vida o para defender dos vidas, porque como bien sostuvo el presidente Vázquez cuando presentó el veto que llegó al Parlamento –lo leo textualmente–: “El verdadero grado de civilización de una nación se mide en cómo se protege a los más necesitados, y en este binomio el más necesitado es el más débil, que es el niño. Por eso hay que rodear a la mujer desamparada de indispensable protección solidaria en vez de facilitarle el aborto”.

EC – En términos concretos, ¿cuál podría ser la fórmula?

JG – Por eso decimos: cambiemos el paradigma de discusión de este tema. Si sabemos que el tema está acotado, que es importante, muy importante, pero acotado, busquemos la forma de, protegiendo el derecho a la vida, proteger los derechos de la mujer y darle custodia a la mujer, sobre todo a la mujer en situación de riesgo social. Nunca en el Parlamento, al menos que yo tenga recuerdo y somos legisladores con la senadora Xavier más o menos contemporáneamente, nos pusimos a tratar de encontrarnos en estas políticas de protección a la mujer, salvo este avance en materia de salud sexual y reproductiva que compartimos en la votación, y esta discrepancia. Entonces ¿qué hacemos?, ¿enfrentamos este período legislativo desde el enfrentamiento, desde algo que divide? En una campaña electoral creo que fue un error del senador Mujica meter este tema para que divida a la sociedad para juntar votos. Me parece equivocado, profundamente equivocado. Si así se aborda el futuro, no busca solución, sino que busca la división.

EC – Senadora Xavier, ¿para usted no existe esa posibilidad de encontrar un punto de entendimiento?

MX – Sí, en primer término una precisión: el diputado habla del aborto espontáneo; el aborto espontáneo lo realiza la madre naturaleza, estamos hablando del aborto provocado y en condiciones de riesgo.

JG – Tiene razón.

EC – Una precisión; diputado, las cifras que usted manejaba…

JG – …dije “espontáneo” equivocadamente; quise decir “provocado”.

EC – Pero las cifras que usted manejó corresponden al aborto provocado.

JG – Sí.

MX – El tema es que porcentualmente hay años en los que el aborto provocado ha incidido negativamente de manera muy importante en la mortalidad materna, que es baja en nuestro país por las políticas que tenemos. Creo que hay ese campo de apoyo ya concretado, la ley de Salud Sexual y Reproductiva está siendo implementada de manera de educar a los equipos de salud sustantivamente en estas temáticas y trasladar con ello una orientación adecuada a las mujeres, pero además en las políticas sociales que ha llevado adelante el Ministerio de Desarrollo Social las mujeres jefas de hogar solas, muchas veces con una cantidad importante de hijos a cargo, han sido beneficiarias particulares de esos diseños. Por tanto en ese campo la implementación en un segundo gobierno del FA seguro va a estar garantizada porque tenemos muy claro cuál es la situación de la mujer hoy en Uruguay y la necesidad de apoyar determinadas áreas. También en los debates poblacionales, porque el mundo desarrollado sufre el envejecimiento, y nuestro país también, con la enorme diferencia de un producto bruto interno que nos distancia muchísimo.

Por eso hemos planteado –y fuimos mujeres de izquierda pero también de otros partidos políticos que incorporamos, con diferentes énfasis– los sistemas de cuidado para un segundo período de gobierno, porque ello implica, y puede ser un título difícil de comprender a priori, todas aquellas temáticas en las que es fundamental el apoyo que da la mujer, por ejemplo al cuidado de los chicos de cero a tres años, y la necesidad de que el Estado y los privados en emprendimientos conjuntos den cobertura y capacidad a esas mujeres de tener tiempo para el cuidado familiar y para el empleo y otro tipo de realizaciones educativas, profesionales.

EC – La pregunta era a propósito de la ley y el problema en torno a la despenalización.

MX – Siempre la ley ha contemplado una frase en la que coincidimos, y es en que se deberá conversar con la mujer de forma tal de que desista de la interrupción del embarazo, teniendo la posibilidad de ser susceptible de apoyo por parte del Estado si la realidad es de penuria económica, o eventualmente dar su hijo en adopción.

EC – Pero tras cartón se incluye, al menos en el proyecto de que hemos estado hablando, la despenalización igual.

MX – Sin duda, porque creemos que a la mujer debe reconocérsele la autonomía que se le reconoce para tantos temas, también para definir si no puede proseguir con ese embarazo por una razón justificada.

EC – Entonces, ¿sobre ese punto no hay posibilidad de entendimiento?

MX – No, hay un punto final en el que tenemos posiciones diferentes, pero un amplio campo de coincidencias en el apoyo a las mujeres. Cuando la mujer no puede proseguir con un embarazo –decisión dolorosa para la mujer y en la que es muy difícil que vuelva atrás– hay que tener un elemento que defina, y que puede ser una realidad de enfrentarse en una edad ya añosa con varios hijos y sin tener la posibilidad de enfrentar un nuevo embarazo y un nuevo hijo en ese núcleo familiar, ante la falla, por ejemplo, de un procedimiento de prevención del embarazo, cosa que ocurre.

EC – Una última consideración suya, diputado García.

JG – Como es notorio, tenemos una diferencia de fondo. Esta es una vieja discusión en la bioética, si la mujer tiene autonomía para decidir sobre otra persona. Ya no hay ninguna discusión, ningún debate en el mundo acerca de la génesis de la especie humana, del individuo. La revolución del genoma ha llevado a que se sepa sin lugar a dudas, como se discutía en otros tiempos, que la existencia de la vida se da en el momento mismo de la unión de dos células, una masculina y una femenina. Desde ese momento hay otra vida, y cuando se habla de autonomía para decidir se está diciendo para decidir sobre la vida del otro. Y como allí no nos podemos encontrar, y no es por no querer, sino porque notoriamente hay posiciones filosóficas diferentes, digamos: ¿para qué partirnos, para qué fracturar, para qué profundizar la división de la sociedad uruguaya en vez de encontrarnos en lo que nos une? Si nos une la existencia de la vida y la defensa de la vida, y si nos une el concepto de que las sociedades de avanzada se reconocen como solidarias cuando defienden al más débil, busquemos la forma de que haya políticas de protección a la mujer y a la mujer embarazada, sabiendo que en Uruguay este tema es de un tenor muy diferente de lo que habitualmente se dice en forma pública; y no me baso en estudios propios sino en estudios del MSP.

Hoy surge este tema de la eventualidad de un plebiscito que plantea Mujica. Yo siempre pregunto, porque es una pregunta que me tengo que hacer a mí mismo y que se tiene que hacer cada uno: uno no puede en la vida política pedir para los demás lo que no está dispuesto a hacer para uno mismo, entonces uno dice, si es un tema difícil, hagamos un plebiscito. Y yo pregunto: Emiliano Cotelo, Mónica Xavier, Javier García: ¿habrían estado dispuestos a que su propio nacimiento hubiera sido plebiscitado? Adelanto que yo no. Entonces no busquemos el plebiscito para decidir el nacimiento de otros.

Al margen, ¿vio, Emiliano, que es posible debatir en términos de respeto como lo estamos haciendo con la senadora Xavier? Estos son los debates que le agregan calidad a la democracia y demuestran la necesidad de debatir.

EC – Eso es cierto, es una constatación interesante.

Senadora Xavier.

MX – Siempre con tolerancia, con respeto, sobre todo por el que piensa diferente. Creo que la fórmula presidencial en este caso ha tenido la lealtad ante la ciudadanía de decir qué piensa sobre el tema. La última palabra la tiene el Parlamento, o la penúltima palabra, porque en definitiva las leyes del Parlamento siempre pueden ser sometidas a la voluntad ciudadana. Ninguna mujer en ningún caso va a estar obligada a hacer lo que no haya decidido hacer, y una mujer que necesite la interrupción va a tener la protección sanitaria y de derecho para hacerlo.

***

Transcripción: María Lila Ltaif

Fuente: Programa En Perspectiva